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LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DEL NEUQUÉN
SANCIONA CON FUERZA
DE LEY:

Artículo 1° Organización y creación de Juzgados de Conciliación Laboral. La Justicia de conciliación en lo laboral de la Provincia del Neuquén estará organizada y será administrada mediante los Juzgados de Conciliación Laboral que se creen mediante la presente Ley.
A tales fines, para la I Circunscripción Judicial, créanse los siguientes cargos:

a) Un (1) cargo de juez de Primera Instancia de Conciliación Laboral.
b) Dos (2) conciliadores que tendrán por misión realizar las audiencias de conciliación con supervisión del juez.
c) Un (1) cargo de secretario del Juzgado de Conciliación.

En las restantes Circunscripciones Judiciales, en atención a la inexistencia de Juzgados Laborales, se designará:

a) Un (1) juez de Conciliación.
b) Un (1) secretario.

En los casos en que no se arribe a una conciliación y deba realizarse la ejecución de sentencia o cualquier otro trámite de los indicados en la Ley, estará a cargo del juez de Primera Instancia que tenga a su cargo, en la actualidad, las causas laborales.

Artículo 2° Ámbito de aplicación. Los reclamos individuales y pluriindividuales que versen sobre conflictos de Derecho establecidos por la Ley 921, de Procedimiento Laboral, serán dirimidos, con carácter obligatorio y previo al procedimiento judicial, ante el Juzgado de Conciliación.
Artículo 3° Competencia. El juez de Conciliación conocerá hasta la audiencia de conciliación y posterior resolución de los acuerdos conciliatorios, en caso de arribarse a los mismos.
Si los jueces con competencia en la conciliación laboral estuvieren impedidos de actuar, serán subrogados por los jueces Laborales. Para el caso de que ningún juez en lo Laboral pueda subrogarse en el conocimiento de la conciliación se aplicará la Ley 1436, Orgánica del Poder Judicial.

Artículo 4° Excepciones. Quedan exceptuados del carácter previo y obligatorio de esta instancia:

a) La interposición de acciones de amparo y medidas cautelares.
b) Las diligencias preliminares y prueba anticipada.
c) Cuando el reclamo individual o pluriindividual haya sido objeto de las acciones previstas en los procedimientos de reestructuración productiva, preventivo de crisis.
d) Las demandas que versen sobre concursos o quiebras se regirán por lo prescripto en la Ley 24.522 y modificatorias.

Artículo 5° Requisitos para ser juez de Conciliación. Para ser juez de Conciliación se deberán cumplir los requisitos prescriptos por el artículo 228 y concordantes de la Constitución provincial; el artículo 19, siguientes y concordantes de la Ley 2533 del Consejo de la Magistratura.
Además de lo previsto en el primer párrafo, se deberá tener un tiempo prolongado en la práctica del Derecho Laboral, como así también conocimiento acabado en trámites de conciliación que permitan lograr una rápida solución de conflictos.

Artículo 6° Distribución de las causas. La distribución de las causas se hará en la forma prevista para los Juzgados Laborales pero, de no configurarse alguno de los supuestos del artículo 4º, deberá entender primeramente el Juzgado de Conciliación.
En caso de no arribarse a la conciliación entenderán en las causas los Juzgados Laborales a quienes se hallan asignado las mismas.

Artículo 7° Notificaciones. Las notificaciones serán personalmente o por cédula en los siguientes casos:

a) Las citaciones para las audiencias.
b) Las intimaciones o emplazamientos.
c) El acuerdo homologado.
d) El traspaso al Juzgado Laboral en los casos de: 1) continuar con el proceso por no haberse conciliado y 2) a los efectos de ejecutar el acuerdo arribado por incumplimiento.
e) Las regulaciones de honorarios.
f) Las que el Juez determine por resolución fundada.

La notificación personal se practicará firmando el interesado en el expediente, al pie de la diligencia.

Artículo 8° Homologación. Realizada la conciliación, el Juez homologará, si correspondiere, y previo a su archivo se correrá traslado en los términos del artículo 56 de la Ley 1594, de honorarios profesionales, y se exigirá el pago correspondiente de la tasa de Justicia y contribución al Colegio de Abogados.

Artículo 9° El Acuerdo de Conciliación deberá realizarse en los términos del artículo 15 de la Ley de Contrato de Trabajo, es decir que implique una justa composición de derecho y de los intereses de las partes.

Artículo 10° Conciliación y transacción. Los acuerdos conciliatorios o transaccionales celebrados por las partes, con intervención del juez de Conciliación, y los que ellas pacten espontáneamente, con homologación judicial posterior, pasarán en autoridad de cosa juzgada.
Artículo 11 Continuidad del trámite ante los Juzgados Laborales. En caso de no arribarse a una conciliación la causa ingresará al Juzgado Laboral correspondiente, en los términos del artículo 6°, para la prosecución del trámite pertinente.

Artículo 12 Incumplimiento del acuerdo conciliatorio homologado. En caso de incumplimiento del acuerdo conciliatorio homologado, éste será ejecutable, ante los Juzgados Laborales de Primera Instancia correspondientes, según lo prescripto en el artículo 6°, por el procedimiento de ejecución de sentencia prescripto por los artículos 51 y 54 de la Ley 921.
En este supuesto el juez, evaluando la conducta del empleador, le impondrá una multa a favor del trabajador de hasta el treinta por ciento (30%) del monto conciliado.

Artículo 13 Términos para notificar la audiencia de conciliación. El juez de Conciliación dispondrá de un plazo de veinte (20) días hábiles, desde el ingreso de la causa, para notificar la fecha de la audiencia a los fines conciliatorios, no pudiendo exceder un término mayor de cuarenta (40) días hábiles entre la llegada de la causa al Juzgado de Conciliación y la audiencia conciliatoria.

Artículo 14 Se deroga el artículo 18, primera parte, de la Ley 921, y a partir de la entrada en vigencia de la presente se aplicará los prescripto en el artículo 277 de la Ley de Contrato de Trabajo referido a la vigencia del pacto de cuota litis. A tales fines se deberá presentar con la demanda el mencionado pacto, bajo apercibimiento de tenerlo por no presentado.

Artículo 15 Honorarios profesionales. Los honorarios profesionales se regularán de acuerdo a lo determinado por la Ley 1594 y a lo establecido para los procedimientos laborales.

Artículo 16 Derecho supletorio. Será de aplicación supletoria, y en la medida en que resulte compatible al procedimiento de conciliación establecido por la presente ley, la Ley 921 de Procedimiento Laboral y el Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia.

Artículo 17 Comuníquese al Poder Ejecutivo.

FUNDAMENTOS

Concepto de mediación y conciliación en el Derecho argentino

Los términos “mediación” y “conciliación” designan formas pacíficas y no formales de solución de controversias con intervención de un tercero neutral e imparcial, sin poder de decisión. En la actualidad tienen campos de aplicación y características definitorias propias, no sólo en el lenguaje natural sino en el lenguaje técnico de la resolución de conflictos.
La distinción significativa entre ambas se va acentuando en relación directa con la profesionalización de la mediación, la sistematización de las técnicas y estrategias que se emplean y los desarrollos teóricos que los expertos producen en este campo.
Resulta aconsejable, en miras a una buena comunicación, que el nombre “conciliación” se use cuando el rol del tercero comprenda facultad otorgada por las partes, por las normas o por la costumbre de dar no sólo su opinión sobre la solución justa de la disputa sino de proponer fórmulas conciliatorias, y el nombre de “mediación” para designar un proceso no adversarias de resolución de disputas roturado en etapas secuenciales, en el que el tercero neutral conduce la negociación entre las partes, dirige el procedimiento, se abstiene de asesorar, aconsejar, emitir opinión o proponer fórmulas de arreglo.
La mediación fue declarada de interés nacional en nuestro país por el Decreto del Poder Ejecutivo 1480/92 que dispuso la formación de un cuerpo de mediadores oficiales, la creación de la Escuela de Mediadores y la realización de la experiencia piloto de mediación conectada con Juzgados Civiles de la Capital Federal. En consecuencia se dieron resoluciones ministeriales que regularon la actividad en las mediaciones remitidas por los Juzgados a pedido de las partes e
invitación del juez. En el reglamento de funcionamiento del Centro de Mediación del Ministerio de Justicia, se incorporó un capítulo especial sobre normas éticas de los mediadores.
Durante el año 1995 la mediación fue incorporada a la Ley 24.417 de Protección contra la Violencia Familiar, que rige desde el 4 de enero de l995.
La Ley 24.573 se denomina de “mediación y conciliación” e incorpora la mediación prejudicial obligatoria para un importante grupo de conflictos jurídicos en jurisdicción nacional y en los Juzgados Federales en lo Civil y Comercial de todo el país. En cuanto a la conciliación, modifica el Código Procesal e instituye una audiencia, que debe tomar personalmente el juez y en la cual obligatoriamente invitará a las partes a una conciliación. A tal efecto, el juez y las partes podrán proponer fórmulas conciliactorias. Ello sin perjuicio de la facultad genérica que tiene el juez de hacer comparecer personalmente a las partes en cualquier estado de la causa, a los fines de intentar una conciliación.
Además, el 10 de abril de 1996 se aprobó la Ley 24.635, de instancia obligatoria de conciliación laboral que crea un organismo administrativo creado a tal efecto.

Significado de la sanción de una Ley de Mediación

La sanción de la Ley puso en juego el prestigio de la institución de la mediación, y como lo dijeron oportunamente los miembros de nuestro Consejo Asesor, era necesario reglamentarla adecuadamente, pues de ello podía y puede depender la suerte de la figura; dijimos que un fracaso en la implementación posiblemente diera por tierra con la gran oportunidad (tal vez, la última) de poner en marcha un sistema que permitiera mejorar la Justicia argentina. No es que consideremos que la mediación sea una panacea, pero sí que constituye una herramienta que puede logar cierta liberación en la sobrecarga de los jueces, mayor comunicación y satisfacción en los litigantes, una importante reducción del costo del litigio y una actitud cooperativa y no adversarial entre los abogados, como también la asunción de responsabilidad sobre su propio conflicto y readquisición del poder de obtener soluciones por aporte de los ciudadanos, todo lo cual contribuye a una sociedad más pacífica y democrática.
La experiencia piloto realizada en el Centro de Mediación, que funcionara en el ámbito del Ministerio de Justicia, se llevara a cabo con la colaboración del Poder Judicial de la Nación, dio excelentes resultados; la actuación de sus mediadores logró relevantes adhesiones inclusive emanadas de quienes eran escépticos en un principio, lo que demuestra que este modo de resolución de disputas sirve a los fines. No estamos tan convencidos de que la “mega” experiencia que se puso en obra sea tan satisfactoria.
El creciente desarrollo de la negociación, la mediación y el arbitraje evidencia el despliegue, más o menos consciente, de una nueva concepción del Derecho, de modo que es muy significativo reconocer cuáles son las posibilidades de las teorías jusfilosóficas para dar cuenta del nuevo fenómeno.
La negociación, la mediación y el arbitraje corresponden en diversos grados al tiempo actual de la llamada “posmodernidad” y del capitalismo “avanzado”, que es una época de la empresa y el contrato en el que más vale “convencer” que “tener razón” y se desenvuelven una razón y un sujeto “débiles”. La judicialidad expresa más el tiempo de la modernidad del Estado y de la ley, que en nuestros días están en una “retirada” quizás excesiva con sus marcos históricos de razón y de sujetos “fuertes”. En lugar de la división espacial estatal, que organizó al fin la función judicial, hoy vivimos en días de una mundialización globalizadora donde los negocios tienen cada vez más por escenario el planeta todo.
La negociación, la mediación y el arbitraje se desenvuelve mejor cuando se comprende que la posibilidad y la finalidad objetiva de los acontecimientos, que son categorías básicas del Derecho, son “pantonomas” (pas = todos, nomos = ley que gobierna) y brindan infinitas perspectivas que al fin debemos fraccionar pero que a su vez proporcionan muchas oportunidades para la realización de nuestras finalidades subjetivas y no las pocas a las que suele referirse el pensamiento consagrado.
En la negociación y la mediación es importante saber si las discrepancias generadoras de los casos se refieren a los fines o sólo a los medios y vale tener en cuenta que sobre todo los segundos pueden ser modificables.
Expresión de deseos

Nuestra intención y esperanza ha sido la de mejorar la Justicia argentina con la mediación, para lo cual siempre confiamos en una acogida favorable de la figura. Nunca dudamos de que se necesitaría consenso social y del foro y ello se logrará si se obtiene un panorama interpretativo claro que impida que el instituto se convierta en la quinta rueda del carro y en una nueva fuente de “chicanas” y pérdida de tiempo. También es necesario -reiteramos- que los mediadores estén preparados y que tengan una remuneración digna de los esfuerzos y la calidad que se pide y que el justiciable merece.

Fdo.) BAUM, Daniel -Bloque Servicio y Comunidad- RACHID, Horacio Alejandro -Bloque Opción Federal- SÁNCHEZ, Carlos Enrique -Bloque Apertura Popular de Neuquén-.