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LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DEL NEUQUÉN
SANCIONA CON FUERZA DE
LEY:

Artículo 1° Delégase, por la presente, a los municipios cabecera de los departamentos en los que se encuentra dividido el territorio provincial, la administración y gestión de las tierras fiscales comprendidas en sus respectivas jurisdicciones y que no se encuentren dentro de los ejidos municipales existentes, con el objetivo de dar agilidad y transparencia al manejo gubernamental de la tierra pública. La Provincia mantiene el dominio que detenta sobre ellas.

Artículo 2° El gobierno municipal de las ciudades cabeceras de los departamentos provinciales desempeñarán su cometido en calidad de delegados del Poder Ejecutivo provincial, siguiendo las disposiciones de la Ley 263, y enmarcarán su accionar en los principios que inspiran dicha norma.

Artículo 3° El Poder Ejecutivo deberá controlar las adjudicaciones, mensuras, parcelamientos y realizará la registración de la tierra rural existente en cada departamento, así como el registro de la tierra ocupada, carácter de tal ocupación y el destino dado a dicha tierra, excluyendo las que integren los respectivos ejidos municipales.

Artículo 4° Los municipios podrán articular con la cabecera de su departamento las acciones tendientes a lograr el asentamiento y desarrollo de proyectos productivos sostenibles en relación a las características geomorfológicas de las tierras fiscales existentes en el departamento.

Artículo 5° A los efectos del mejor cumplimiento de la presente, divídase el Departamento Confluencia de la siguiente forma:

- Departamento Confluencia, con cabecera en el municipio de Cutral Có.
- Departamento Limay, con cabecera en el municipio de Plottier.
- Departamento Mari Menuco, con cabecera en el municipio de Centenario.
- Departamento Metropolitano, con cabecera en el municipio de la ciudad de Neuquén.

Artículo 6° El actual Departamento Confluencia se subdividirá en cuatro (4) nuevos departamentos y quedarán delimitados de la siguiente forma:

- Departamento Confluencia, con cabecera en la Municipalidad de Cutral Có: mantiene al norte, noroeste y oeste el actual límite departamental, siguiendo el mismo al oeste hacia el sur hasta el límite del ejido de Villa El Chocón, al sureste la Ruta 237 hasta el ejido de Senillosa y siguiendo el límite de dicho ejido hacia el noreste hasta el lago Los Barreales.
- Departamento Limay, con cabecera en la Municipalidad de Plottier: limitará al sur con el Departamento Picún Leufú, abarcando el ejido municipal de Villa El Chocón, al sudeste el límite natural del río Limay hasta el ejido municipal de Neuquén, hacia el noreste el límite de los ejidos municipales de Plottier y Senillosa hasta el lago Mari Menuco.
- Departamento Mari Menuco, con cabecera en la Municipalidad de Centenario: al este y al norte el río Neuquén, al noroeste lago Los Barreales y Mari Menuco y el acueducto Mari Menuco-Neuquén hasta el ejido municipal de la ciudad de Neuquén, al sur el límite con el ejido de la Municipalidad de Neuquén.
- Departamento Metropolitano, con cabecera en la Municipalidad de Neuquén: al este la línea del acueducto Mari Menuco-Neuquén hasta el lago Mari Menuco, al oeste el límite este y norte del ejido de la Municipalidad de Plottier y el límite este de Senillosa hasta el lago Los Barreales, al sur el río Limay y al norte el límite del ejido de las Municipalidades de Centenario y Neuquén.

Artículo 7° La adjudicación en venta de tierras fiscales, en todos los casos, deberá ser autorizada por el Poder Ejecutivo provincial, quien formalizará los instrumentos pertinentes a través de la Escribanía General de Gobierno.

Artículo 8° El producido por arriendos, canon por tenencia precaria y tasa de pastaje será percibido por el municipio cabecera del departamento en cuyo territorio se celebren tales actos jurídicos.

Artículo 9° Toda infracción a lo dispuesto en la Ley 263, así como la ocupación ilegal de tierra fiscal, será informada al Poder Ejecutivo a efectos de que éste como titular del dominio tome las medidas pertinentes y pueda intervenir en defensa de sus derechos.

Artículo 10° La presente Ley será reglamentada en el plazo de noventa (90) días de su promulgación.

Artículo 11 Comuníquese al Poder Ejecutivo.

FUNDAMENTOS

En la Provincia del Neuquén existen entre 3.480.000 a 4.000.000 de hectáreas fiscales, parcialmente ocupadas por pobladores históricos, muchos de ellos descendientes de aborígenes. Muchos de estos y otros pobladores no poseen título de sus tierras, muchas de las cuales ni siquiera están mensuradas y, por lo tanto tampoco conocen su ubicación catastral.
Esta situación no es nueva. Según el último Censo Nacional Agropecuario, realizado en 2008, el 65% de los productores neuquinos no conoce los límites precisos de las tierras que administran. Se trata de un número muy superior al resto de las provincias patagónicas, donde esta situación se da sólo en el 6% de los casos.
Este hecho ha generado recurrentemente problemas que surgen cuando aparecen personas con intereses distintos al de los lugareños y avanzan sobre esas tierras ante la ausencia de referencia catastral definida.
El Ejecutivo provincial, responsable del registro y delimitación de las tierras fiscales, ha reconocido esta situación como un problema a resolver. Así lo ha reflejado en las plataformas de acuerdos sectoriales, elaboradas por la Provincia en 2008, en el marco del Plan Productivo Provincial, con la intención de crear políticas de Estado para la reconversión productiva. En la plataforma destina a la forestoindustria, se señala que “el 60,5% de las explotaciones agropecuarias de la Provincia no tienen los límites de sus predios definidos, lo que atenta contra la seguridad jurídica de las potenciales inversiones agroforestales en tierras de dominio fiscal”.
La investigadora de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) Graciela Blanco, en su trabajo: “La disputa por la tierra en la Patagonia norte: ganadería, turismo y apropiación de recursos naturales en Neuquén a lo largo del siglo XX”, publicado en 2008, concluye que “La tierra, que tuvo un uso predominantemente ganadero a lo largo del siglo XX, comenzó a ser disputada por otros actores y por otras actividades económicas; disputa que en muchos casos perjudicó de manera directa a crianceros criollos e indígenas cuyas familias practicaron durante décadas la trashumancia en las tierras ahora fuertemente cercadas y custodiadas.”, y remarca: “Se observa una débil o nula presencia estatal -nacional y provincial- en lo que se refiere a: la falta de control sobre la transferencia de tierras públicas -y aún privadas cuando estas se encuentran en las denominadas ‘áreas de frontera’ o parques nacionales-; la indefensión en que se encuentran los pobladores de escasos recursos para hacer valer los derechos generados sobre tierras ocupadas por varias generaciones -los que se ven frecuentemente vulnerados-; o la ausencia de políticas claras que contribuyan al desarrollo y sostenimiento de actividades productivas en un marco sustentable.”.
En el año 2000 existía una cantidad muy importante de superficie que no estaba regularizada, falta de título de propiedad, adjudicación precaria de la tierra, falta de delimitación, sin mensura y, en algunos casos, ni siquiera había una vinculación con la Provincia. Los pobladores ocupaban las tierras, pero no había ningún registro escrito que los vinculara directamente con la Dirección Provincial de Tierras.
Técnicamente se las conoce como “explotaciones agropecuarias (EAPs) sin límites definidos”. Se trata de toda aquella organización de producción agrícola, pecuaria o forestal dirigida por un productor, cuya parcela -sin importar el tamaño- no tiene delimitación precisa.
Si bien esta denominación incluye a las comunidades indígenas y parques nacionales -donde existe la propiedad comunitaria o una delimitación mayor fijada por ley- más de la mitad de las EAPs de la Provincia que están en esa situación se encuentran sobre tierras fiscales. Así lo explica un trabajo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación (hoy Ministerio).
De acuerdo al último Censo Agropecuario Nacional de 2008, entre 2002 y 2008 desapareció en la Provincia una explotación agropecuaria cada dos días. Paralelamente, la superficie cultivada neuquina creció un 4,2% en ese mismo período. La cuenta es sencilla: desaparecen establecimientos agropecuarios, pero la producción crece. Se trata de una muestra concreta de la concentración de la tierra y de la desaparición de formas tradicionales de explotaciones agropecuarias.
El informe preliminar del Censo, difundido recién este año, reseña para la Provincia que en 2008 la cantidad total de establecimientos agropecuarios era de 4.536. Se trata de 1.032 explotaciones menos que en 2002.
En tanto, 1.867.661 hectáreas se destinan a pastoreo y ramoneada, aunque en este último caso sólo se contabilizaron los EAPs con límites definidos.
Un informe de la Dirección Provincial de Viviendas indica que durante el año pasado el 77% de las tierras bajo dominio de la Provincia están mensuradas, relevadas y delimitadas. Esto implica -según se aseguró- unas 2,7 millones de hectáreas regularizadas.
Como puede verse, es necesario fortalecer los objetivos consagrados en la Constitución Provincial sobre la finalidad y uso de la tierra, y lo mismo ocurre con lo dispuesto en la Ley 263 -Código de Tierras Fiscales-, y al mismo tiempo generar alternativas que puedan coadyuvar a solucionar el problema sin afectar los derechos adquiridos y a la vez garantizando a potenciales interesados en desarrollar emprendimientos productivos, para ello es imperioso lograr seguridad jurídica y transparencia en la adjudicación de la tierra.
La descentralización de la gestión de la tierra fiscal que proponemos en el presente proyecto, colocando dicha gestión en el municipio cabecera de cada departamento, facilitará el acceso a la información relacionada tanto a las cuestiones jurídico-administrativas como a las potencialidades productivas y aportará un mejor control dado el conocimiento de la tierra que forma el territorio departamental.
Los municipios serán quienes promuevan nuevas oportunidades para radicar emprendimientos productivos sustentables y podrán articular con el Gobierno provincial las prioridades para obras de infraestructura, beneficios fiscales y posibilidades de ayuda financiera.
Por otra parte, la cercanía territorial permitirá a los municipios percibir con mayor eficiencia y regularidad el resultante de arriendos, el canon por tenencia precaria de la tierra y la tasa de pastaje.
Finalmente, facilitará también la toma de decisión en materia de adjudicación de la tierra, en cualquiera de las modalidades planteadas por la Ley 263, permitiendo la tasación a valores, que sin dejar de ser sociales, tengan alguna relación con el valor real de la tierra.
Con relación a la subdivisión del Departamento Confluencia, es necesario destacar que el objetivo principal de este proyecto de Ley es la descentralización del manejo de la tierra fiscal. Es fácil comprender cómo se simplifica y mejora toda la gestión relacionada con la tierra fiscal para un poblador del Departamento Minas, si dicho poblador tiene la posibilidad de efectuar todos sus trámites en la Municipalidad de Andacollo, que es la cabecera del Departamento, evitando así tener que venir hasta la capital de la Provincia donde está el asiento del organismo provincial que entiende en la materia. Está fácil comprender entonces que gestionando en el municipio cabecera se puede lograr agilizar y transparentar con mayor eficiencia todo el manejo de la tierra fiscal.
Este objetivo de la descentralización también se pretende aplicar en el actual Departamento Confluencia, donde habita más del 60% de la población de la Provincia y se dan problemáticas y realidades socioeconómicas muy singulares según las distintas zonas que se trate. Así entonces, y con el fin de lograr una mayor eficiencia y eficacia en el manejo de las tierras fiscales comprendidas
en lo que actualmente es el Departamento Confluencia, se propone subdividirlo en cuatro, tal como se establece en los artículos 5º y 6º de este proyecto que puede apreciarse en el plano que se adjunta (*).
El desarrollo integral y armónico de todo el territorio provincial no puede tener como excepción al Departamento Confluencia, y por lo tanto su subdivisión procura no sólo lograr mayor eficiencia gubernamental en la gestión de la tierra pública, sino también un objetivo de inclusión y de estricta justicia.

Fdo.) BAUM, Daniel -Bloque Servicio y Comunidad-.