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LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DEL NEUQUÉN
SANCIONA CON FUERZA DE
LEY:

PROGRAMA PROVINCIAL DE PREVENCIÓN Y LUCHA
CONTRA EL ALCOHOLISMO

CAPÍTULO I

OBJETO – AUTORIDAD DE APLICACIÓN

Artículo 1° La presente Ley tiene por objeto implementar políticas públicas tendientes a lograr la reducción del consumo abusivo de bebidas alcohólicas o compuestas por otras sustancias pasibles de generar adicción que el Poder Ejecutivo provincial incorpore dentro de su ámbito de competencia y en el marco de la Ley nacional 24.788.

Artículo 2° Es autoridad de aplicación de la presente Ley la Subsecretaría de Salud, o el órgano que la reemplace en el futuro.

CAPÍTULO II

FUNCIONES

Artículo 3° Créase el Programa Provincial de Prevención y Lucha contra el Alcoholismo que tendrá como objeto la definición y aplicación de políticas públicas tendientes a prevenir el flagelo del alcoholismo y otras sustancias nocivas para la salud.

Artículo 4° El Programa Provincial de Prevención y Lucha contra el Alcoholismo deberá:

1) Coordinar, impulsar y fiscalizar la implementación de políticas públicas y medidas estratégicas para combatir el flagelo del alcoholismo y sus graves perjuicios a la salud.
2) Impulsar anualmente campañas publicitarias de prevención contra el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, concientizando sobre las consecuencias que acarrea la adicción a las mismas.
3) Realizar anualmente estadísticas sobre las enfermedades causadas por el consumo excesivo de bebidas alcohólicas en la Provincia.
4) Organizar y dictar cursos y seminarios de capacitación a técnicos y funcionarios provinciales y municipales cuyo desempeño se vincule a la prevención de adicciones en los centros educacionales.
5) Elaborar programas de difusión en todo el ámbito de la Provincia sobre los perjuicios que ocasiona el consumo abusivo de bebidas alcohólicas y sus consecuencias cuando estas se transforman en adicciones y colaborando y articulando con aquellos organismos municipales que tengan el mismo fin.
6) Suscribir convenios de cooperación con municipios, universidades, organizaciones no gubernamentales, y cualquier otra entidad, nacional o internacional, a los efectos de realizar programas de investigación y capacitación de personal en materia de alcoholismo y otras adicciones.
7) Fiscalizar el cumplimiento de las obligaciones que establece la presente Ley.
Artículo 5° Los locales habilitados para expender bebidas alcohólicas se encuentran obligados a exhibir, en un lugar fácilmente visible del local, carteles con la leyenda: “Prohibida la venta o suministro de bebidas alcohólicas a menores de 18 años” que serán provistos por la autoridad de aplicación.

Artículo 6° Las autoridades municipales que hayan adherido a la presente norma, de cada zona serán las encargadas de controlar que los locales expendedores de bebidas alcohólicas y aquellas otras sustancias incorporadas bajo la regulación de la presente Ley.

Artículo 7° La adhesión a la presente Ley no limita a las competencias municipales para aplicar sanciones a aquellos que infrinjan las ordenanzas locales.

Artículo 8° Queda prohibido:

1) Vender o distribuir, a título oneroso o gratuito bebidas alcohólicas a menores de dieciocho (18) años.
2) Permitir el consumo de bebidas alcohólicas a menores de dieciocho (18) años, solos o acompañados por adultos. En el supuesto que las bebidas hayan sido adquiridas por mayores de edad, la responsabilidad recaerá sobre estos.
3) Admitir en el local a personas en estado de ebriedad.
4) Ocupar en la expedición de bebidas alcohólicas a menores de dieciocho (18) años.

Artículo 9° Se prohíbe la venta o distribución a título oneroso o gratuito de bebidas alcohólicas en los locales que funcionen en el perímetro comprendido dentro de las cinco (5) cuadras a la redonda de los campos deportivos de clubes, mientras en los mismos se realicen torneos o justas deportivas de carácter masivo y sean declarados como tal por la autoridad de aplicación.
Sin perjuicio de las inspecciones que serán realizadas las autoridades municipales, la policía o fuerza de seguridad que efectúe los controles de seguridad respectivos, deberá velar por el cumplimiento de lo establecido en la presente Ley.

Artículo 10° Los propietarios o encargados de pubs, salas de juego y todos aquellos locales o salones donde se realicen bailes o espectáculos de cualquier naturaleza, estarán obligados a limitar el ingreso a aquellos lugares donde se comercialicen bebidas alcohólicas solamente a aquellas personas que acrediten tener más de dieciocho (18) años.
Los locales de esta naturaleza que acepten clientes menores de dieciocho (18) años no podrán comercializar, ni distribuir bebidas alcohólicas, ya sea a título oneroso o gratuito, ni tampoco exhibirlas en sus barras o vitrinas.

Artículo 11 Para el efectivo cumplimiento de lo dispuesto por esta Ley, en los casos que fuera necesario, se deberá contar con la participación activa de las fuerzas de seguridad, quienes estarán obligadas a prestar colaboración ante el solo requerimiento de las autoridades actuantes.

Artículo 12 Se invita a los municipios a adherir a la presente Ley, y a realizar convenios con la autoridad de aplicación a los efectos de cumplir acabadamente los objetivos de la presente.

Artículo 13 El Poder Ejecutivo procederá a la reglamentación de la presente Ley dentro de los sesenta (60) días a partir de la fecha de promulgación.

Artículo 14 Comuníquese al Poder Ejecutivo.

FUNDAMENTOS

La señora presidenta de la Nación Dra. Cristina Fernández de Kirchner firmó con fecha 03/03/2009 el Decreto Nº 143/09 por el cual se reglamentó la Ley 24.788 y con ello pudieron tomarse medidas tendientes a prevenir el consumo abusivo de bebidas alcohólicas y luchar contra sus graves consecuencias. Sin embargo, para hacer bien efectiva a esta Ley nacional, es necesario que en el marco de la misma se implementen desde las provincias políticas públicas que permitan concretar los objetivos de la Ley nacional. Con este fin se elaboró el presente proyecto de Ley procurando desarrollar en todo el ámbito de la Provincia del Neuquén políticas públicas que contribuyan a reducir el consumo abusivo de bebidas alcohólicas y otras bebidas con sustancias pasibles de causar adicción, que resultan, además de un perjuicio a la salud pública, de uso habitual en la comisión de infracciones contra el orden público y delitos.
En este sentido, es imposible desconocer que el consumo abusivo de alcohol es uno de los grandes flagelos que castigan a nuestra comunidad, afectando principalmente a los jóvenes y adolescentes, que resultan ser el grupo de mayor vulnerabilidad por las características propias de su edad, lo que conlleva una inestabilidad emocional, de búsqueda y cambios.
Esta vulnerabilidad en la que se encuentran resulta aprovechada por muchas personas inescrupulosas que ven en ellos potenciales consumidores de las bebidas alcohólicas que se venden con la sola mirada de obtener un lucro personal, y sin importar las consecuencias que su actividad provoca, principalmente en la salud de estos jóvenes que asumen conductas de riesgo, y en la seguridad pública común del resto de los ciudadanos.
Por otra parte, debe verse que el consumo de alcohol que es adictivo de por sí en cualquier persona, conforme lo sostienen los profesionales de la salud, aumenta cinco veces más la probabilidad de que se genere adicción cuando el consumo se inicia antes de los 18 años, siendo la puerta de entrada al consumo de otras sustancias de mayor adicción.
Es de destacar que los adolescentes corren un riesgo mayor que los adultos a desarrollar enfermedades como la cirrosis del hígado, pancreatitis, infartos hemorrágicos y algunas formas de cáncer, como también al disminuirse por el alcohol sus inhibiciones naturales se encuentran más expuestos a iniciar actividad sexual temprana, situación que los expone a un mayor riesgo de contagio del virus del SIDA, enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.
Asimismo, las estadísticas muestran que los adolescentes que abusan del alcohol son 4 veces más vulnerables a la depresión severa que aquellos que no lo consumen, razón por la cual es asociado necesariamente con las muertes por suicidio entre los jóvenes, a la vez que los lleva a asumir conductas temerarias que son asociadas con accidentes de tránsito y actos de vandalismo, toda vez que al ser un depresor del sistema nervioso central, lentifica funciones cognoscitivas (percepción y juicio), motoras (equilibrio y reflejos), y emocionales (sensatez y madurez).
Por esta razón, existe una correlación importante entre el consumo de alcohol y la violencia, ya que como efecto de la embriaguez no se piensa en las consecuencias de los actos o estos dejan de importar, siendo que el bloqueo de las funciones frontales del cerebro incrementa la agresividad.
Si bien es cierto que parte de esta vulnerabilidad a caer en el consumo excesivo y adicción al alcohol encuentra sus causas en cuestiones diversas que tienen que ver con los vínculos familiares, falta de contención, los grupos donde se mueven los jóvenes, la influencia de sus pares, la publicidad tendiente a inducir al consumo de alcohol, etc., el Estado no puede permanecer inmutable sin hacer nada, y por esta razón es que se ha pensado el presente proyecto de Ley, tratando de implementar políticas públicas eficaces para luchar contra este flagelo.
Por esta razón, el Congreso Nacional, en el año 1997, sancionó la Ley 24.788, conocida como Ley Nacional de Lucha contra el Alcoholismo, cuya finalidad principal, además de crear el Programa Nacional de Prevención y Lucha contra el Alcoholismo, fue prohibir el expendio de bebidas alcohólicas a menores de 18 años y vedar la publicidad dirigida a inducir a los menores al consumo.
Pero claro está, esta Ley, si bien representa un gran paso en la lucha contra este flagelo, solo es el primer paso y necesita que las jurisdicciones locales implementen programas dirigidos a fortalecer estos fines, resultando necesario controlar a aquellos que lucran con el expendio de bebidas alcohólicas.
Respecto a la autoridad de aplicación, conforme a las consecuencias emergentes del consumo de alcohol que afectan la salud pública en general, se ha dispuesto que sea la Subsecretaría de Salud, pero, no podemos dejar de ver que el consumo de alcohol también es un problema de seguridad, y de allí que sea imprescindible coordinar y articular acciones con las autoridades municipales y policiales.
A los efectos de implementar el plan de lucha contra el alcoholismo, hemos entendido que lo principal, el control de la venta y distribución, sea a título oneroso o gratuito, de bebidas alcohólicas, envasadas o fraccionadas, para ser consumidas en el interior o exterior de los locales habilitados para tal fin, dentro de los cuales se encuentran desde los kioscos a los locales bailables, pasando por supermercados y hoteles.
Vale aclarar que si bien la regulación del comercio local es materia de competencia de los municipios, aquí lo que se regula no es realmente eso, sino que se realiza una actividad que tiene que ver con la salud pública y la seguridad ciudadana, lo cual es competencia ineludible del Gobierno provincial y por lo tanto es imprescindible la articulación de acciones con los distintos municipios de la Provincia.
No obstante, no podemos desconocer que para llevar adelante esta lucha es necesario tener toda la colaboración posible y a los municipios alineados, razón por la cual se los invita a adherir a la presente Ley, a realizar convenios con la autoridad de aplicación, y se establece que la distribución de lo recaudado en concepto de aplicación de esta Ley, descontando los gastos que demanda la aplicación del propio plan, se dirija a los municipios.
Entre las reglas que se imponen a los expendedores de bebidas alcohólicas, resulta necesaria la registración ante la autoridad de aplicación, y el cumplimiento de determinadas reglas para poder realizar la actividad, entre las cuales se destaca principalmente, la prohibición de proveer bebidas alcohólicas o permitir su consumo dentro de los locales a menores de 18 años, la imposibilidad de ocupar a menores en la tarea de expedición de ellas, como así también la posibilidad de que se vendan bebidas en las inmediaciones de lugares donde se realicen competencias deportivas de asistencia masiva durante su desarrollo.
Otra cuestión que resulta novedosa e importante en esta Ley, es la imposibilidad de admitir en lugares como pubs, salas de juego o lugares donde se desarrollen bailes, donde se vendan bebidas alcohólicas a menores de 18 años, y en los lugares donde se acepten a los menores de comercializar o exhibir bebidas alcohólicas, puesto que la experiencia muestra que resulta de difícil control evitar que los menores que se encuentran en lugares donde se vende alcohol no lo consigan, por lo cual, o se venden bebidas alcohólicas o se aceptan menores, pero no ambas cosas.
Sin dudas, este Programa Provincial de Prevención y Lucha contra el Alcoholismo y de otras bebidas que puedan generar adicciones se inscribe dentro de las políticas de Salud que la comunidad reclama, puesto que no podemos dejar que comerciantes inescrupulosos jueguen con la salud de nuestra población, principalmente con la de los más jóvenes, y con la seguridad de todos.
Es por todos estos, que solicitamos el acompañamiento de nuestros pares.

Fdo.) BAUM, Daniel – ESQUIVEL CALIVA, Fernanda Gabriela -Bloque Unión Popular (UNPO)-.